Informe invita a debatir sobre la sustentabilidad de la producción de carne paraguaya de exportación

lunes, 24 de agosto de 2020

Un reciente informe divulgado por el Sistema de Información Pública del Instituto Ambiental de Estocolmo señala que Paraguay tiene un riesgo de deforestación de 734 hectáreas por cada 1.000 toneladas de carne vacuna exportada. Este índice lo ubica entre los países que más deforestan en el mundo para la producción de carne. Brasil, el principal exportador mundial del rubro, desmonta 88 hectáreas/1.000 ton de carne.

El sistema TRASE, del Instituto Ambiental de Estocolmo y de la organización ambiental Global Canopy, cuenta con el apoyo de una veintena de organizaciones internacionales que articulan un trabajo en conjunto para determinar la trazabilidad, el origen y las consecuencias ambientales en los países de origen. El pasado 2 de julio, esta organización presentó en Londres el informe en la “Trase Yearbook 2020”. Allí se dio a conocer una evaluación sobre la sostenibilidad del comercio mundial de productos agrícolas enfocados en cuatro países exportadores: Brasil, Argentina, Indonesia y Paraguay.  El informe se puede encontrar en https://insights.trase.earth/yearbook/summary/

Este estudio analiza, en base a datos satelitales, la relación entre la deforestación o pérdida de cobertura forestal con la cantidad de carne, soja y el aceite de palma exportadas de cada empresa habilitada para dichas actividades por país. Así hace la relación entre lo que se va deforestando y los productos exportados, a lo que se lo denomina como “riesgo de deforestación”. El informe revela por primera vez que más de la mitad de toda la deforestación vinculada a la producción de carne, soja y aceite de palma de todo el mundo, se registra solamente en estos cuatro países. Las exportaciones que derivan de estas deforestaciones van a mercados específicos en Europa, un creciente mercado en China y otras economías emergentes.

En lo que respecta a Paraguay y la producción de carne vacuna para la exportación, en el informe se hace una afirmación polémica y preocupante: “La industria ganadera paraguaya está impulsando la peor deforestación que se haya visto en el mundo”. En 2018 el 70% de las exportaciones de carne de res de Paraguay provenían de la ecorregión del Chaco. De acuerdo con los cálculos del sistema Trase, Paraguay tiene un riesgo de deforestación de 734 hectáreas por cada 1.000 toneladas de carne exportada (ha/kt), una cifra que supera ampliamente el riesgo de deforestación de las exportaciones de carne de Brasil, ya sea en la ecorregión del Cerrado (55 ha/kt) o de la Amazonía (80 ha/kt), según el informe, el cual también menciona que “El riesgo de deforestación por tonelada” es más de 10 veces mayor que el de las exportaciones brasileñas. Resalta que hasta 2018, ninguna empresa exportadora de carne paraguaya se había declarado con el compromiso de “cero deforestación” para operar. No obstante, el propio documento señala que el ritmo de deforestación en los últimos años en el Chaco paraguayo se ha desacelerado en comparación a lo que se tenía por ejemplo en los años 90 o principios de los 2000.

Expone en ese sentido que en 2018, la deforestación relacionada con la exportación de carne en el Chaco llegó a las 54.000 hectáreas, un número muy por debajo de lo registrado por ejemplo en 2010, cuando en toda la región Occidental se llegó a tener 396 mil hectáreas deforestadas según datos del sistema Global Forest Watch (GFW), de los cuales un gran porcentaje tenía que ver con la ganadería. Justamente ese año, Paraguay había quedado como el séptimo mayor exportador de carne en el mundo.

En un informe divulgado por la Asociación Rural del Paraguay (ARP) a finales de 2019 y que tomó el diario La Nación, se destaca que la población bovina del Chaco tuvo un aumento del 83% entre 2009 y 2019. El año pasado, la región chaqueña cerró con un hato ganadero compuesto por 6.473.531 cabezas. La nota periodística destaca que la ganadería utiliza una superficie de 11.247.866 hectáreas en esta parte del país.

El Sistema Trase trabaja sobre una gran cantidad de datos relacionados a la sostenibilidad de la cadena de suministro. Se alimenta de informes relacionados a la producción, el comercio y referencias aduaneras con respecto a estos productos. Este conjunto muy grande de datos los analiza y relaciona con indicadores ambientales, para tener los índices que posteriormente publican como una enorme base de datos de acceso público, sobre los diferentes ítems de la cadena de producción agroganadera.

En ese sentido, Trase cuenta con los indicadores satelitales del mencionado GFW, desarrollado por el World Resources Institute y otras instituciones como la Universidad de Cambridge y con el soporte de la Global Land Analysis and Discovery, de la Universidad de Maryland, ambos de Estados Unidos. El GFW es un sistema satelital que registra prácticamente en tiempo real los desmontes en todo el mundo y la Global Land también registra los cambios que se tiene en el uso del suelo a nivel mundial.

El Trase también logra una visualización total de las rutas de exportación y de los compradores responsables de toda la producción. Es decir, se puede saber desde 2014 hasta 2018 – al menos en lo que respecta a Paraguay – qué empresas son las que más exportaron, el volumen, los departamentos de donde más salen las carnes de exportación y las rutas utilizadas, es casi un sistema de trazabilidad con la intención de que toda esa información sea pública.

Hasta 2018, Paraguay se mantuvo entre los 10 mayores exportadores de carne en el mundo, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), pero este año salió del “top 10” por una caída de casi el 12% de las exportaciones. Sin embargo, las ventas se recuperaron este año y a pesar de una pandemia, las cifras ya se muestran positivas.

Una publicación del Diario Última Hora señala que de acuerdo al Servicio Nacional de Salud y Calidad Animal (Senacsa), de enero a junio de este año se enviaron 120.909 toneladas de carne congelada y refrigerada a 44 destinos por un valor de USD 492,2 millones, que representa una mejora de 12% respecto al acumulado del primer semestre del año pasado.

Llamado a debatir

El informe llama la atención sobre los preocupantes números que reflejan estos estudios que, a priori, entrarían en conflicto con la proclamada sustentabilidad relacionada con la producción y el comercio de carne vacuna, principalmente en Paraguay. El informe estima, en ese sentido, que la expansión de pastos para la producción de carne fue responsable del 95% de la deforestación en el Chaco paraguayo en 2018, así como el 81% de los bosques desmontados en la Amazonía brasileña.

El documento también habla de que China se posiciona incluso por delante de la Unión Europea como el principal mercado para productos clave de riesgo forestal: soja, carne de res y aceite de palma. En ese contexto, el documento asegura que en el 2018, China importó el 52% de toda la soja exportada desde Argentina, Brasil y Paraguay, incluido el 68% de toda la soja brasileña exportada.

El Anuario revela que, si bien la UE importa menos soja que China y tiene compromisos contra la deforestación más fuertes, en la última década sus importaciones están vinculadas a una mayor deforestación por tonelada. El documento explica que esto obedece a que genera mayores volúmenes de puntos críticos de deforestación.

Trase es una iniciativa de transparencia de la cadena de suministro basada en la ciencia, construida alrededor de una plataforma de información de acceso abierto www.trase.earth. La visión de Trase es empoderar a las empresas, las instituciones financieras, los gobiernos y la sociedad civil en la transición hacia la producción y el consumo sostenibles de productos básicos. Trase está revolucionando la transparencia del comercio global al conectar los mercados de consumo a sus impactos en el terreno a escala.